Sexo te espero

MALEV

Se escapa la Rollita y echa a correr mirando atrás para volver inocente si es descubierta.

– Culicagada esta! no tiene pelos en la cosa y ya sabe para qué le dio Dios el roto aquel…

– Quién le estará haciendo la vueltecita?

El Mugrero es un sitio de perversión, el Kubi es el chico más popular, tiene un privado al que mete a las chiquillas y las hace gritar, a veces es que les hace un tatuaje con hierros candentes otras es que les quita el himen…

Llega la Rollita allá deseando se repita lo que antes no se pudo.

El Kubi ya esta excitado trae la vaselina y le ordena a su paciente tomar su sitio, pero la Rollita esta nerviosa y a la primera le cierra el cascanueces y el pobre Kubi se queda adolorido.

– Mamita si no colabora tocará amarrarla…

– Es que me hace cosquillas…

El Kubi le pasa una botella de licor, ella sorbe uno, dos, tres tragos y luego si autoriza el procedimiento… Ya iba en buenas cuando llaman a la puerta es la advertencia de redada… Si encuentran a la Rollita adentro adiós negociación…

– Sigues virgencita Rollita mía – dice el Kubi antes de escabullirse

Vuelve a la casita sin lograr nada, junto a su cama tiene la foto de una mujer embarazada a la que ha escrito “así quiero ser”

Hambre y calor

MALEV

Cuando a las mujeres se les permitió portar el pantalón se sintieron raras.

– No me digas que ala July la llevaste a ese antro?

– Pues no me alcanzo para más…

– Y ella ha de haber portado su vestido blanco y zapatos de charol el mismo de la primera comunión…

– Si la moña blanca y los guantes del mismo color…

– Cómo se habrá reído don Polo al ver a la aparición, pensaría que le llego su hora…

– Naá… Don Polo apartó su mejor sitio para los dos, nos hizo la venía y luego nos sirvió el mejor caldo de huevo con papas bien peladas y sal al gusto…

– Y la July sopla que sopla…

– Me olvidé advertirle y se quemo la lengua, lloraba de la felicidad…

– La besaste!

– Pero sin lengua porque la pobre quedo con la lengua quemada y yo con un ardor en el estómago porque haciéndome el valiente me tome la sopa como si fuera la comunión…

Dos al medio día

MALEV

Alexis saca la cabeza por la ventana grita:

– Si no bajo hoy bajo mañana…

César se inventa que en el parque esta la chica que le gusta a Alexis, baja raudo apenas abrochándose los pantalones

– ¡Vamos!

Una chica flaca distribuye la publicidad de una bruja que cura desamores, ata y tiene la contra… Alexis cruza con la chica unas palabras y luego alcanza a César.

– Esa bruja es una farsa! – dice.

A pedradas bajamos unos mangos, nos untamos las caras y vamos al charco a enjuagarnos, pero allá encontramos a las “pilufas” que son unas hermanas que se dedican ha alquilar sus cuerpos, nos cuentan que a la bruja la llevaban dos tipos con dirección al río…

– ¡Vamos! – dice el César…

Las chicas nos siguen con cierto miedo, vamos cantando Juan boliche de Piero, silbamos, cuando de repente que va bajando por el río un chal negro, el Alexis con una rama comprueba si enredado en el mismo no vendrá un gallinazo, se sabe que la bruja tiene el poder de tomar formas animales. Las chicas se asustan y quieren volver, Alexis toma a una de la mano y el César a la otra, casi obligadas siguen hasta que divisan a los hombres que como ciegos se pasean por la orilla, buscan algo en el piso, por ningún lado esta la bruja, Alexis avanza y se oculta entre las ramas de un matorral para oír discutir a los dos señores, pero los tipos se advierten de algo y salen corriendo. César apresura el paso pero algo lo detiene, en la arena algo brilla, lo recoge con afán se lo echa al bolsillo y sigue aprisa.

Es de noche cuando Alexis y César se despiden de las “pilufas”, Alexis vuelve a encontrarse con la chica que distribuía la publicidad, ella lo acribilla con la noticia de que a la bruja, dos tipos la secuestraron y la fueron a desnudar al río, queriendo robarle un diente que ella se hizo colocar de oro.

Alexis se muere de la risa imaginando a la vieja en bola.

– Y no era que se podía convertir en un animal – vacila Alexis cuando llegamos a su casa…

César le corta la risa indicando el trozo de metal que hallo en el río… la idea es ir a vender el oro a la ciudad… pero Alexis explota en seguida:

– Y vos no crees que esa bruja ya sabrá quien es que tiene el metal? …

César entonces va solo, vende el trozo y va donde la bruja a consultar cuál sera su suerte ¡por las dudas!

 

 

La noche de las narices blancas

MALEV

– Tómate este trago y vete a dormir…

– Te dije que no tengo casa…

– Hay un hotel a la vuelta… te llevo y te acuestas…

– Me dejas y te vas…

– Yo no tengo sueño, y la fiesta apenas comienza…

Lo dejo solo en el rincón mientras un chico me saca a bailar. Lo pierdo de vista, no sé a qué horas una tipa lucida le viene a coquetear y se abre el escote se aplica un poco de polvo en una teta y lo ofrece a su víctima, el hombre resucita, la tipa saca las uñas apenas me ve aproximarme, en defensa digo:

– Este hombre tiene dueña… -Abre los ojos y luego se marcha, pero lo que le ha suministrado al pobre chico lo tiene inquieto, como un resorte se tira a la pista y se mueve frenéticamente, mientras le acompaño y le incito a tomar agua…

A eso de las 3 la gente hierve, aguanta los pies y la danza.

Un tipo se me va encima y ya no se levanta, esta dopado, perdido. Mi pareja tiene sed y se traga dos litros, en un mal paso me arrastra a su miseria, en el suelo fingimos estar bien, pero a los otros no les importa, quizá creen somos unos amantes furtivos que aprovechas la ocasión.

El amanecer nos toma por sorpresa, la fiesta acaba y la resaca aparece, buscamos la salida, el hotel, más agua, el mundo no parece tan serio, la gente no mira como bichos raros, como si buscará en nuestros rostros señas de una adicción malsana. Solo deseo una cama, para morir, dormir o amar.

Mujer de fuego

MALEV

– Si te beso ¿me pegas?

– Claro! si no parecería una cualquiera…

Pero ella consintió el beso aunque al final le dio una cachetada y para aliviarle del dolor le volvió a besar… el amor es así…

El beso para el le supo a gasolina ¡Pero quien le manda a enamorarse de la chica que escupe fuego! (o la mujer dragón que queda más elegante)…

A ella lo que le erizaba era que él se le quedará viendo por mucho tiempo.

– Le tienes es lástimas – le había dicho la tía.

Pero el amor es algo de todo: angustia, deseo, poder… etc.

El día que a él lo llevaron preso por robarse unos zapatos, ella le alcanzo a enviar un beso volado, él sintió en el aire el aroma de la gasolina y dichoso entro a su celda con una sonrisa que ni la paliza de aquel día pudo borrar, menos los sesenta días que paso encerrado, y cuando salió fue a buscar a su amada, más ya ella no estaba, ni aparecía y a los que preguntaba no se atrevían a decir la mala noticia que era que la mujer que escupía fuego algún día se quemo la cara… Ya nadie le reconocía y huyó espantada.

Se dice que él la sigue buscando, no le importa si su amada ha perdido la belleza, el todo es saber que allí sigue la dama, la mujer dragón, la que no necesitaba gasolina para encender en alguien su corazón.

 

 

Olas que no paran

MALEV

El mar te engaña en las noches se silencia, como si quisiera que fueras y te ahogaras.

– Arriba las manos – dice Alexis entre risas, cree sorprendernos en la penumbra

– Pero que aburrimiento, el viento no deja prender un cigarrillo, y el agua no deja su ruido ¿cómo podré dormir?

– Eres un aguafiestas, el clima es especial, este es el paraíso…

Alexis junta unas ramas y enciende fuego, apenas las llamas ganan fuerza vemos el aviso que prohíbe encender fogatas…

Un perro aparece de la nada y Alexis rueda por la playa jugando con el animal. Nada más un niño… y un perro.

Los ladridos del perro y las risas de Alexis se refunden en la inmensidad, nos alteramos, tememos por los dos ¿se habrán ahogado?…

A gritos intentamos una respuesta y nada. Sacrificamos el sueño y la noche pensando en qué hacer y el amanecer nos encuentra con las caras largas y los nervios alborotados, seguimos gritando por la playa pero la marea comienza su ascenso y pensamos lo mejor es regresar al hotel a cambiarnos, solo cuando vamos a descolgar la hamaca nos damos cuenta que tanto el perro como Alexis se mecen al compás del viento en un sueño profundo.

El día que Alexis no despertó ya antes de echarme a llorar sonreí y lo imaginé a él y a su perro corriendo en la playa hasta jactarse de todo: del mar, del viento, del arena, de la hoguera, de las estrellas, de los gritos, del sueño…

 

Destellos hacia el futuro

MALEV

Si. Es ahora. No nunca.

Y ahora estoy aquí he fallado. Le he fallado a la promesa que hice a mi abuela, la de no dejarme de los hombres, ellos me usaron y se fueron ¡estúpida!

Mi abuela solo me dijo que el camino era difícil. Pero yo lo vi imposible.

No me arrepiento de las historias de amor que viví, ya que por ellas tuve a mis hijos e hijas y creo es crear el amor sincero y fiel para mí.

Lo que si me saca de quicio es no poder ofrecerles a ellos un mundo más digno. Dicen que el fin está a la vuelta que el futuro es tan incierto y que toda lucha es estéril.

No sé cómo explicarles esta situación, ni sé como es que ellos afrontarán la vida cuando yo les falte.

Fue mi abuela la que sufrió primero y yo pensé su sacrificio iba a permitir salvarme de ello, seguí sufriendo y anhelando situaciones que alguna vez me permitieron escapar y lanzarme a un ruedo diferente, envidie a esos hombres de aventura, los mismos que decían tenían una revolución en sus cabezas y en sus corazones, aquellos que tenían fuego en sus ojos y a los que era imposible pervertir porque sabía habían descubierto algo más maravilloso que el amor e incluso que el sexo, esos que saltaron al vacío solo con el pretexto de que de este lado lo habían visto todo (Alexis) o aquellos cuyo optimismo no se apago en ningún momento (César).

Y otros que siguen por allí y que incluso sus letras nos evocan tristezas y esperanzas (xervantex y Charlie), yo no puedo precisar en qué vaya a parar esto, lo que si sé es que seguiré creyendo hay un futuro para todos.