Mes: enero 2018

Caerán las cadenas

Charlie

La literatura es un gran oficio para los que demandan no tener qué hacer. Una mujer que en vez de irse de puta se viene para la literatura es más perjudicial para el sistema pues aterriza y no desencadena procesos inútiles: naderías. La civilización está acabada cuando se pretende tejer una tela con familias funcionales bendecidas por contratos de matrimonio y obediencia. Los diez mandamientos solo son racionalizaciones hipócritas, todo el mundo miente, todo el mundo mata… acaso no mata el amor la desidia, la obsesión… Todo cae por su peso, nada desborda la deuda más que el tiempo y la espera, se saldan los vicios y todo vuelve a el equilibrio; ningún ser es importante pero todos si podemos ser algo juntos.

 

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Carnaval irracional 3

Charlie

La gente vive como si lo fuera hacer siempre, no comparte, se cierra en sus orgullos y discrimina por doquier, lleva una terquedad insana y está segura de que los buenos tiempos vendrán. ¡Insensatos!, les grita el César acaso no ven la lluvia y la posterior tormenta, acaso vivir es una orgía en donde se hace lo que se plazca. ¡No sean torpes! valoren sus vidas ayudando a los demás, no brinden con licor, sino con la amistad… Levantamos el veto, obsequiamos todo: agua, botellas, carpa, cobijas, zapatos, pantalones y cigarrillos, nuestros bolsillos quedan vacíos y así vivimos al límite, empujamos el auto por la bajada y nos vamos felices de haber timado un poco a los creyentes, a los que esperan, la próxima misión será acaso derribar las instituciones que protocolizan las farsas: el conocimiento y la religión. Las que nos alejan de nuestro ser animal y las que detienen nuestra evidente evolución.

Carnaval irracional 2

Charlie

César le sigue la corriente a todos, baila, se ríe de chistes que no entiende, hace brindis, se infiltra en el seno familiar y crea conflictos imaginarios, e inclusive finge estar preocupado por la suerte del mundo recogiendo la basura que otros tiran; ya no roba cosas materiales sino se dedica a ganarse la confianza de la gente para que ellos mismos le otorguen la razón y sus bienes. César distribuye píldoras anticonceptivas tanto como caramelos, infla condones y echa por los suelos el alcohol y luego llena las copas de agua común y corriente. La propia autoridad viene a reclamar el permiso legal para tanta alegría y a César le toca sobornar a los oficiales con camisetas y gorras y la promesa de que el otro año será diferente. Yo no tengo tanta energía para reír, ni tanta habilidad para el engaño, la gente se toma sus tragos y hace cara de estar bebiendo algo fuerte, y pues nada solo es agua bendita…

Carnaval irracional 1

Charlie

César llega manejando su chatarra color rojo, baja las botellas y le alza a la música, la gente es irracional se muestra recia para comprar un par de zapatos, critica el color e inclusive las costuras pero no más le ofrecen un licor lo reciben con premura. Yo no sé será por un odio excesivo al vicio que acabó con mi madre, pero también pienso en que ella cayó en ese circulo por no ser valorada, y ebria se acostó con un hombre que jamás dió la cara para reconocerme, hasta quizá le entienda, mamá ya ebria se acostaba con cualquiera, es más ni sabía a ciencia cierta con quién amanecía. Así que el César esta vez ya no vende licor sino agua bendecida por nuestro capellán el Padre Antonio Carvajal quien al enamorarse colgó la sotana y se hizo testigo del amor terrenal. Yo soy hijo del alcohol. César me ayuda a vengar mi suerte. Incluso armamos carpa para que las parejas ebrias se acuesten por cinco minutos para saciar su sed de carne-carnaval. “Charlie,¿ vos sabes por qué es que las mujeres se visten mejor a principio de año que al final?” y o – no sé – Y César hace el gesto de contar dinero.

A vuelo de pájaro

Charlie

Por lo general uno actúa y luego reflexiona sobre sus actos.

Yo no soy considerado con nadie, es más soy de los que anuda los bolsillos, soy un tacaño que nunca he dado nada a nadie, será por ese lema de que todo lo que tengo me ha costado.

Uno tiene su orgullo y sus pretextos, tiene sus juicios y preferencias.

Pero en la pista de baile de la vida hay que danzar al ritmo de la música que haya, en primera instancia porque todo de la nariz para delante es relativo y la verdad es única de cada quien, a lo mejor sea uno el que crea los universos alternos y se cree su propio paraíso para volver a él en la justa proporción y causa.

Por una tiza

Charlie

El Teacher comenzó a enseñarles a las señoritas a no embarazarse, pero como para eso no le contrataron en el colegio, y ante la presión del sistema para que no se enseñe eso, sino lo contrario (por conveniencia), al pobre Teacher le pasaron la carta de despido “justificado”… Lo fuimos a recibir a la salida del colegio en donde sus alumnas le hacían meritoria calle de honor, el César no contento con esa salida tan pacífica fue distribuyendo una caja de tiza entre los estudiantes que fueron formando un pelotón de fusilamiento y a una orden atentaron contra la estructura de la entidad, con el saldo de cientos de tizas partidas y volatilizadas… El Teacher a unas cuadras bajo la cabeza sintiéndose inútil, mientras el César le prometía una y mil veces que algún día borraría del mapa tanto colegios,  centros educativos e iglesias acusándoles del atraso  menstrual y evolutivo en el ser humano…

Memorias de Salich

Charlie & XervanteX

Una mujer que educa bien a sus hijos le hace un favor al mundo.

Pereira – Colombia, 1997.

Un rayo de luz gobierna y despierta, en la finca alquilada aún hay hombres que siguen insistiendo a ver si se llevan a alguna mujer a la cama; es cierto que el licor no hace mella a veces. Otros en cambio llevan a cabo el rito de amor al despertar. Ni nos entrometemos, latas de cerveza extranjera navegan en la piscina junto a una que otra prenda interior femenina. Con el agua de esa piscina César prepara la limonada y les sirve a todos, también prepara un caldo de pollo, con el mismo pollo al que le fulmino con un disparo ante la imposibilidad de perseguirle por medio campo. Las chicas perdieron el miedo y se presentaron con los pechos al aire, perfumadas con el olor del orgasmo y con el deseo innato de mostrarse fértiles y dispuestas a lo que sea. La finca es de un tipo español de apellido Salich y por eso así bautizo al lugar. Al atardecer una ninfa semidesnuda nos pone al tanto de que falta licor y preservativos y píldoras para el dolor de cabeza y para planificar… es muy bueno que no haya adictos… En el pueblo el César tiene la idea de vaciar la piscina y llenarla con licor y en vez de preservativos y píldoras anticonceptivas llevar placebos… Meses después el mundo cambió y los seres también.