Caer hasta el amanecer 3

Charlie y el Tapita

Un silencio incómodo y postergamos la insolencia, los baños huelen a urea pura o a semen seco o no sé. Los únicos sobrios somos los locos, que como dijo Einstein “seguimos haciendo lo mismo y esperamos resultados diferentes”.

La chica que golpeé y antes me odiaba ahora me quiere. Prefiero su odio, quizá dure más.

“Ojo por ojo y todos nos quedaremos tuertos”

La chicas son las primeras en conquistar el suelo, se arrastran y llaman a sus hombres, una de ellas casi me convierte en piedra.

“Si uno muere el mundo sigue girando”

El mundo no se va a detener a recogerte, si te caes te sales del juego. Nosotros objetamos la propiedad privada por eso aprovechamos el desorden del suelo y limpiamos el exceso de riqueza: relojes, joyas, billetes, cartas de amor (que nos sirven para hacer poemas), condones (que nos sirve para hacer globos), medicamentos restringidos y legales, fotos prohibidas, chicles, llaveros de marfil, cuchillos de damasco, etc.

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Caer hasta el amanecer 2

Charlie y el Tapita

Somos adictos al fuego, por eso algún día moriremos. La bala perdida de César sigue en el aire buscándole, es un tipo que se mueve demasiado al bailar, aunque no tiene ritmo en las caderas, parece un licenciado estreñido.

“Domitila yace dormida”

A unas chicas que vuelven a la pista le ascienden los espermatozoides por el 1/3 de las Trompas de Falopio, hacia el útero… No quiero ver el resto.

“El camino para morir es para allá”

Emilio habla del amor como la explosión en pleno corazón. Un café amargo se distribuye para hacer volátil el licor y seguir bebiendo.

“Algunos prefieren lidiar con los síntomas, otros con las consecuencias”

Levanto los brazos y sin querer noqueo a una chica, es mi manera de decir todos alguna vez tenemos que caer. SIGUE…

 

Caer hasta el amanecer 1

Charlie y el Tapita

Nos burlamos del hampa que no acampa, reír es fácil cuando no se tiene dolor. Nos ofrecen licor para ver las cosas más bellas, nos negamos. El insolente mundo es ajeno y desesperado. César pega la carrera y del goce y del afán no queda sino el cansancio. Estamos en esas cuando la gente ya se cansa de bailar y quiere es hacer el amor o algo distinto a lo habitual:

“Mirar las estrellas envejece”

La abuela se atora de tanto reír y comer mango con sal y limón.

Qué fácil fuese violar a una de esa chicas que se ríen por todo.

La Policía llega y nos dice que le alcemos a la música, esto parece un funeral. A mí se me duerme el pie, luego la rodilla, y de allí para arriba lo demás. Estoy viendo azul, debe ser el exceso de viagra.

“Un dolor es el amor”

Creo que no logramos rezar a tiempo, nos condenamos, tenemos al Diablo adentro, y ángeles hay por doquier ¡maldita relatividad!… SIGUE

 

Las aulas de la hipocresía

Alexis Mendoza

Prohibido, prohibir. La consigna del conocimiento. Cero tolerancia frente a la ignorancia. Pero lo Profesores querían forjar un conocimiento amarrado a las tendencias, al consumismo y al dejarse llevar por lo que digan los medios de comunicación. En sus libros cargan la desdicha del futuro, y en sus cátedras ni saben lo que dicen y creen que están en lo correcto. Orgullosos piensan que hacen lo correcto, mientras en sus vidas ordinarias andan confundidos, no saben qué hacer con sus hijos, ni toleran conocimientos adversos, no tienen paciencia, se equivocan mil veces y así con todo eso quieren formar estudiantes perfectos. Se atreven a decir lo que no saben ni han experimentado como una bola de ingenuos que nunca podrán saber lo que Sócrates sabía que no sabía.

Creceros y multiplicaos

Alexis Mendoza

Ya no es posible dar vuelta atrás en la ruleta. Ni tampoco devolver la bala disparada, ni arrepentirse por besar a la chica equivocada. Yo soy un nodo de la perfección que cometo mil errores. Yo soy la fuerza de células agrupadas. A veces me quiere matar una gripa o una vecina con una peca de mango. Yo no hice el mundo, ni el mundo me hizo a mi; yo provengo de una estrella, por eso vivo estrellado. Soy el plan armonioso de alguna deidad. Yo no veo más posibilidad que ser original, eso de reproducirse al fin de cuentas resta, dolores, sin sabores, decepciones, arrepentimientos. Quien dijo que uno debe crecer tampoco fue muy honesto a la par uno es un criminal dispuesto a violar cualquiera que se descuide y caiga en eso del amor ocasional.

Para antes de navidad

Alexis Mendoza

Un olor a almizcle me despierta, mi hermana tiene que estar loca para usar esa fragancia, espanta a los colibríes. Yo escupo en la tasa del baño, me duelen los testículos tanto masturbarme. Miro el calendario y otro años de mierda está por terminar, debo terminar ese noviazgo que no va a ninguna parte. Volverán los adornos, los buñuelos y las natillas, la gente a sonreír con sarcasmo, los villancicos y las misas en donde un ser humano común y corriente dirá: alégrense el niño dios nació. ¡Pobres!. Este fin de año en lugar de pólvora usaré tiros. Quizá bese a mi novia antes de decirle que ya no la quiero, quizá hasta compre alguna joya para mamá, y un perfume para mi hermana. Antes de navidad seré feliz, así quieran o intenten que no lo sea.

Para qué mortificarse

El Tapita

Tengo los nudillos lastimados  por la pelea, cojeo a veces, pero sonrío. Uno pertenece a la vida, al momento, a nadie más; uno sufre porque provoca esa experiencia para saber qué se siente. Probar de todo en está dimensión, seguir sin tener el miedo de estirar la pata en algún momento, persistir en el amor así la tortura de la desconfianza aparezca. No. Está ocasión es única, esto no tiene porque ser aburrido. Es caer e intentar ponerse de pie, es salir y respirar, es utilizar cada sentido y elevar la perspectiva, es andar armado y ser un peligro para sí mismo, es embriagarse y sufrir esquizofrenia temporal, si al final todo estará oscuro, todo será una rutina, una herejía, una expansión cíclica y que no dejará ninguna huella.