De decepciones y otras secuelas causadas por el sexo 2

Por Anka Devin

Yo soy puta, pero soy primero mujer, una como cualquiera, no distinta de otras que se dan por otros intereses, destruyen hogares, engañan a su hombre, le quitan el derecho de ser feliz a un hombre, yo confieso: no puedo ver a un hombre feliz sin que yo sea la causa de esa felicidad. SABES, si algo guardo en mi memoria es la cara de esos tipos que están eyaculando y no dicen nada, son tan prácticos como si estuvieran vaciando su orina en frente de su casa… A veces me imagino que así preñaron a alguna incauta… Son hombres y están dispuestos a el ruedo del sexo tanto como a disparar, esa es su misión… la cuestión es que muchos al momento de acto pierden su erección y se tapan con las manos la cara y tratan de auto satisfacerse, diciendo para sus adentros “ayer funcionabas”… SIGUE

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De decepciones y otras secuelas causadas por el sexo 1

Anka Devin

Yo soy Puta, no me gusta eso de que le traten de acomodar el título honorífico con eso de llamar “Trabajadora Sexual”, desde cuando el sexo es un trabajo, supongo llaman trabajo a algo en donde te obligan, te dan metas, y tiene poder absoluto sobre ti… Acá esto del sexo es la lucha por conseguir el placer… Hay hombres decepcionados por mujeres que se dieron gratis y luego terminaron cobrando insolentes por el trabajo, o algunas otras que se embarazaron por gusto y gana de saber, algunas más que no sabían como prevenir la ingravidez y una que otra pasada de tragos y con la decepción convertida en depresión… Hay hombres golpeados por la presión social que busca quitarles la poca estima que tienen, hombres que en el sexo vacían más que sus testículos, botan sus culpas, sus incomprensiones, sus tristezas, sus soledades, yo diría ellos le abren las piernas a una y son ellos los que se abren… Uno de esos hombres me miro a los ojos y me confeso que llevaba casado veinte años tenía tres hijos y dijo solemne: “nunca tuve un orgasmo”…SIGUE

Las armas para después

Charlie

Se claudica cuando se prefiere vivir al tope, de afán o con la filosofía del devenir, por andar haciendo caso a Sócrates y su apología, juventud envenenada hoy por vicios más letales, pornografía, alcohol, cigarrillo y polvos… Ya los suicidas eligen quedarse sin oxígeno o envenenarse, nadie alza a ver un arma, las damas predican su contrición de parecer dignas perfectas flores del mundo, y sin embargo son las que más sufren porque sentencian que no pudieron educar a sus hijos. El futuro decae con cada manera de ceder, de alimentar, de cuidar y proteger, el presente es todo lo que hay entonces.

Las intenciones de Dios

Charlie

César se cepilla los dientes con agua bendita y allí va que se le caen de a poco. Él el destinado a todo y a nada, a bullir con el universo, a brillar como estrella y apagarse como vela de limosnas. Sacristán de oficio, no violado por los Clérigos se ufana de creer en el único Ser capaz de convertir el agua en vino… Todo lo líquido no está exento del pecado, ni la saliva del Papa. A toda criatura César trata como una oveja descarriada, hasta aquellas lucidas señoritas que entran con demasiado escote o mostrando la pierna desnuda, le dirige una mirada sana y les convida a que en la casa de Dios se viene a orar y no ha mostrar. Allá está el César dormido en el confesionario a veces fumando y otras espiando a ver qué piden las beatas solteras que ya no saben amarrar tanta hormona suelta que se les escurre entre pierna y pierna y les rasca como castigo por haber malgastado la juventud para llenar ese vacío. Amén.

Las chicas de almejas estrechas

Charlie

Hoy hay unas chicas estrechas, en genio como en es crepúsculo sexo, ellas dicen que son natas y que parece que no tienen esa elasticidad de las de antes que poseían la capacidad de dilatar para traer al mundo a criaturas exentas de bisturí. Hoy vienen los seres por cesárea. Tampoco las doncellas quieren ya el sexo superficial, implican al tamaño y a la disposición del hombre, mejor conceden el arrimo por detrás que es más excitante y según dicen experimentan dolor y placer al mismo tiempo de que se libran del embarazoso dogma de hinchar barriga y senos. Solo queda la implicación higiénica y moral que presta mérito para suficiente lubricante y erección para ir por esos estrechos senderos en donde ella se siente poseída y él succionado.

Atómico y apocalíptico 2

El Tapita

El favor no lo hacemos entre los vivos…

La bruja soplo y casi se diría escupió la vela,colocó una foto de cabeza, y se volteo sonriendo, “el cliente debe estar mareado” dijo. El Charlie le devolvió el tabaco y ella presurosa leyó en el humo la fragilidad de la situación, “es magia negra” sentencio, yo no pude soportar la risa e inventé una tos para salir escapando del humo. Charlie con cara de espanto pregunto: -¿Hay reversa? – por decir si hay una contra, y la bruja tiro los dados, yo había vuelto a mi puesto y la bruja había puesto precio a su trabajo como si se tratara de salvar la vida a mi amigo, dos días después la maga Cristal sacudía la ruda frente a nosotros diciendo que el único maleficio habido y por haber era pensar tan negativamente…

Atómico y apocalíptico 1

El Tapita

Yo no conozco nada, ni sé de gente ni de pueblos, ni ciudades, ni caminos, ni posibilidades…

Charlie confronta con su filosofía dramática cualquier asunto, por ejemplo el por qué la gente cada vez habla menos cara a cara y usa la tecnología para con hipocresía desearse felicidad. Hay gente cada vez más alérgica al amor, ha demostrar cariño e inclusive a entregarse con fe ciega. Por eso este mundo y sus generaciones desde tiempos van en picada, y al parecer el golpe va a ser duro. Eso es, Charlie me cuenta que lo que siempre quiso fue tomarse un trago con su difunta madre, pero ella prefirió los clubes y bares de alta gama en donde era la reina de la copa; en uno de aquellas resacas Charlie descubrió que su padre era “el mejor amigo de la familia” que valiéndose de eso perpetro el acto clandestino más esperanzador. Charlie amigo del drama y ocupado en entender el mundo supo que a sus espaldas concernía una herencia de fobias, depresiones y dramatismo de las que tenía que escapar a tiempo… no escapo al licor, tampoco a la tristeza extrema, se salvó porque descubrió que más allá de todo había una puerta que indicaba la salida de emergencia y por allí se fue…