Columnas de humo

Emilio Suárez

Un ave estira las alas y vuela, yo inclino la botella y el jarabe de naranja me sabe mal, la pareja que tengo me besa y siente el vodka con naranja a flor de boca, ebrio me dan ganas de azotar baldosa, bailar. Ella no me sigue el paso, odia bailar así. Se pega un baño y yo me pego a ella, el rito del amor me empalaga, ya eso de la penetración y el vicio de la reiterada fricción ¡Oh gloria inmarcesible! ¡oh jubilo inmortal! … Cesó la horrible noche… un incendio acaba con los sueños de un coleccionista egoísta… hasta pornografía hallaron entre los restos… yo me hallé una moneda de oro que vendía para cambiarla por licor o una vieja más buena… A la mañana siguiente otra vez la resaca y otro incendio, otro coleccionista, mi Jefe dice que hay persecución, yo odio a los coleccionistas pero de allí a que sea un incendiario hay mucho campo; mi jefe dice que tiene su colección en la caja fuerte ¿colección de qué? que dizque de medallitas… A mí que la muerte me de la sorpresa me iré desnudo sin nada más tal y como llegué, me gustaría la muerte me venga cuando esté con una mujer y en el último instante pueda disparar por entre sus piernas el último caldo primigenio para que la vida no se extinga, ni la llama que aturde al coleccionista.

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La orquesta mesurada 4

Charlie

Un ermitaño recoge perros de la calle para venderlos al circo para que alimente a sus tigres ¡insólito!, una mujer se acaba de comprar unas botas de cuero de toro asesinado en una corrida… Uno de nosotros pelea a navaja limpia… parecemos animales en un habitat artificial… Es en las  noches mientras la mayoría se reproduce cuando vamos viendo que esta selva es violenta, hay una culpa en cada cara y una amargura inusitada, un sentimiento común de no querer seguir aquí… Hay una chica toda tatuada que se quiere quitar la vida lanzándose de un puente, y le digo que la altura no es la más adecuada que podría acompañarla a un sitio que valga la pena… ella es necia y se deja convencer, me cuenta que el novio le ha fallado y que su familia no la entiende, la arropo mientras examina ella la seriedad de la oferta que le he hecho… yo también me quiero matar pero aún no sé por qué (qué= cosa)… En el camino encuentro a mis amigos rescatando de una alcantarilla unas llaves que la esposa celosa dejó lanzando, el hombre promete que de recuperar las llaves nos dará un paseo en auto a donde deseemos ir… me agrego al grupo de rescate y en una atisbo de suerte atrapo el llavero… con la chica suicida y el auto que corre a más de cien partimos, abrimos todas las ventanas, no obedecemos luces rojas, ni señales de pare, no es nuestra hora aún, ya llevamos años viviendo en la noche buscando nuestra existencia se camufle en un sin sentido vital exentos de aparecer, de adquirir alguna importancia, de ser signos o señales, de solo corresponder a la volátil y eterna nada acostumbrada desde siempre.

La orquesta mesurada 3

Charlie

Es desconcertante eso del atardecer y el anochecer, es como si quisiera dejarnos claro la naturaleza que hay una conjunción entre el inicio y el fin. A las 12 a.m. nos liberan del calabozo y pido permiso en la delegación para el baño, les dejo una cagada monumental sin descargar el agua y con signos de que estoy podrido por dentro… quizá mi alma huela peor… un Médico examina la herida de mi amigo para ver si hay la posibilidad de demandar al estado por el exceso de fuerza bruta… no da para nada el tipo tiene la cabeza de palo y lo loco no es producto del golpe. A las 1.30 a.m. unos autos de marca compiten de semáforo en semáforo. Otros jíbaros negocian con Prostitutas y otros más con hombres vestidos de señoritas. Tenemos unos dados para engañar incautos a las apuestas, un conductor de ambulancia cae y le pelamos los bolsillos, le jugamos un paseo en ambulancia gratis y le ganamos, de repente su radio anuncia una cruel noticia, un auto de marca acaba de atropellar a una mujer en una esquina… la ambulancia con nosotros adentro parte rauda a atender la emergencia, ayudamos a subir a la mujer quien parece una habitante de calle pero solo es el efecto de la suciedad y la grasa del auto que le pasó por encima, la sirena evoca la urgencia, mientras el Paramédico quiere reanimarla… nosotros estorbamos pero no podemos ya bajarnos, la mujer se rinde y se deja morir, el Paramédico está pálido y nuestro amigo César por accidente se inyecta adrenalina y se esmera en no dejar morir a nadie, también le inyecta a la muerta que resucita unos segundos para decirnos con ojos de aparición diabólica que la adrenalina se inyecta es en pleno corazón y no en un seno. El Paramédico reacciona y sigue la reanimación y cuando la bajan en el hospital la chica tiene pulso… SIGUE…

La orquesta mesurada 2

Charlie

1 a.m. servimos de jueces a un Prostituta que no la liquidan como se debe. Seguimos cantando los cantos de Maldoror y la autoridad nos reprime con requisas sorpresas y pruebas de alcohol; desconfía al no hallarnos ebrios ni fumando, y solo hallar en nuestras bolsas hojas con Poemas de Gonzalo Arango y Maiakovski ; alguien abre la boca y les ofende la insinuación que los de la autoridad no saben leer. Pero es que tampoco nosotros es que escribamos muy bien. Yo por ejemplo escribí una poesía y le quise colocar música y me falló la letra, la melodía, el ritmo, la nota, etc. Una chica a las dos de la mañana en paños menores nos detiene con una botella sellada herméticamente a ver cuál macho puede abrirla y como premio dice que mostrará sus tetas “¿las dos?”. Yo hago la fuerza y se me escapa un gas por el exhosto, todos ríen, al final nadie puede con la tapa, la chica tira la botella y se hace añicos en el suelo y se va con su amante de turno a ver si abre algo esa noche. 3 a.m. y un ladrón se escabulle de la autoridad y se sube a un árbol como un gato, a nosotros no pregunta el agente si hemos visto algo y solo vemos al cielo, el agente no entiende la indirecta y corre en dirección contraria, cuando el ladrón baja del árbol nos agradece con tres cigarrillos ¿tanto escándalo por una cajetilla de cigarrillos? hay políticos que se roban más. El ladrón olvidó hurtar también los fósforos… Alguien debería arrestarnos por algo, tuvimos la suerte de ser hombres caso contrario a esta horas estaríamos de seguro vendiendo caro nuestro sexo… SIGUE…

La orquesta mesurada 1

Charlie

Un esbirro de la autoridad nos dice que no podemos pasar, que no podemos estar, que no podemos exigir nada ¿Qué podemos entonces?… Los que tienen las armas no saben disparar…  las armas son tan peligrosas como  las damas… que filosofía. A las 3 a.m. somos más felices que el resto que duerme o los que han hecho el amor y se han levantado con sus próstatas inflamadas a vaporizar un pedazo de cerámica, que de las mismas doncellas que duermen plácidas soñando con el orgasmo ideal. Los músicos se aprestan a ofrecer serenatas de cumple años, quince años y uno que otro muerto, nos ofrecemos a acompañarles. En una de ellas serenatas sale la quinceañera con una criatura de pecho, el mundo ya no es el mismo. En otro cumpleaños la señora llora cuando le cantamos las mañanitas y seguimos viendo llorar en cuanto llegamos a un velorio. Ya está amaneciendo cuando nos despedimos de los músicos y ellos nos alargan unos centavos en agradecimiento por la compañía, pero nosotros se los devolvemos porque es nuestra la gratitud por ocuparnos y dejar de pensar en el suicidio o la masturbación. Nos vamos ensayando cánticos para la noche siguiente a ver si alguna de quince años nos hace caso o por lo menos una de cuarenta revoluciones, los muertos sin embargo nos colocan mucho cuidado.  SIGUE…

Música carne y alcohol

César Vélez

Apilé unos discos y los encendí a bala…

Me invitaron a un Picnic y la pregunta los ofendió ¿y eso con qué se come?… Yo no estoy para perder mi tiempo en hablar sobre el clima, o jugar voleibol… Eso es para amargados y gente que no calcula la proporción del tiempo que corre al revés.  Las mujeres se pelean entre ellas por sus trajes de baño, se admiran de los pechos de la otra y de las caderas de las de más allá, las gordas se ofenden con cualquier cosa y todo es sonrisas hipócritas, un tipo se me acerca y brinda con cerveza por la música que suena, me pasan una porción de un filete mal cortado y carbonizado al que doy un mordisco y me parece haber mordido un pedazo de zapato, sin embargo sonrío y le hago un saludo al tipo de la parrilla, si no es porque una verdadera ama de casa ha empacado galletas con mermelada, atún y fresas con crema se me extravía el almuerzo, aprovecho el calor para nadar en el río desnudo, una dama se ofende y piensa que lo que tengo entre pierna y pierna está de adorno. Pero no me refiero a el órgano en sí; sino en la pistola que cargo y que para provecho del paseo me atrevo a ensayar sin pedir permiso, la gente me ve raro, los que toman cerveza afanan discusiones políticas y nociones poco prácticas sobre autos y motores. Así no son las fiestas, dejar un sitio sucio, con olor humano, eso no es ningún beneficio para el mundo, tampoco significa que yo sea un resentido o amargado, ni cosa igual.

Los viejos que pasaron de moda

César Vélez

Le decía Papá a mi abuelo materno, creo que fui adoptado porque no me parecía a él.

Después de estar tres años en prisión vuelvo a la calle, mi madre, y voy a ver a mi abuelo, ahora está más viejo aunque según él todavía sueña con jovencitas vírgenes que ya no hay…  aún se afeita con navaja y jabón de tierra, aunque le trato de convencer que hay cuchillas que ya vienen con lubricante, se propone reivindicar sus costumbres… Esta inmóvil leyendo en una revista pornográfica sobre los beneficios del sexo anal y solo dice que de haber estado de moda eso en su generación la humanidad se habría acabado… “Pero abuelo si ahora ni los hijos nacen de manera natural, todo es a punta de bisturí, la cultura de lo superficial y poco profundo” En son de broma de digo que le puedo arreglar una cita con una mujer que se atreve por detrás y el abuelo niega con efusivo asco -ni de broma- A veces pienso que está generación tiene mucha carga hormonal y por allí se ven los seres tratando de contener el amor entre sus pantalones… “Hay abuelo, fue justicia divina esto de que hayamos nacido hombres” y él abuelo a son de sarcasmo dice que hay que cuidarse con pecar porque el castigo por ser malos es resucitar de nuevo en el mundo en forma de mujer “Para que lleve”…