Cogito ergo moon

Emilio ( o de la educación)

Un lunático se sube al techo.

No porque le guste ver el paisaje.

Tampoco porque le guste ver a la vecina bañándose (En materia de sexo él lo ha visto todo)

Menos porque haya que arreglar algo (Una teja rota es una gotera más y el agua es vida)

Se sube al techo a contemplar la luna y aullar como el lobo que es.

Así son los poetas, escriben poesía para hacerse escuchar… y es verdad su aullido solo atrae lobas y nada más.

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Poetas y Polícias

XervanteX

Hay autoridad en todo.

Desde atrás el tipo me da un punta pie al reverso de la rodilla, me doblo y caigo. Revisa mi mochila con premura, parece saber qué busca. Hay papeles arrugados con fragancias femenina, pero él lo asemeja a papel para envolver el vicio. No dejo de buscar sus ojos para comunicarle mi desconcierto. Mi único pecado fue haberle dicho que soy artista. Quizá si le hubiese dicho que soy un Profesional o al menos portar un traje con corbata ¡nada!. Esta pensando en golpearme, me amedranta, pero yo se que detrás de él hay un Estado opresor, enemigo de la gente que no colige a su satisfacción, que no se vende, que no colabora con su maquinaria, que no vota, que no tiene hijos, que no impulsa su obsesión de poder ¿Qué quieren?. Podría entonces indicarles el papel que me dio la Maga Cristal que dice que yo soy un “nodo incomprendido, un arma atómica”. El agente no encontró nada y me hizo incorporar y luego me despidió expresando su desdicha por no hallar ni delito, ni plata.

Lo no planeado

XervanteX

El pensamiento quiere anticiparse a todo. Por eso quizá lo no planeado es más interesante.

Una mujer sale gritando frenética, la detenemos para que nos diga si hay un escape de gas, un muerto o algo más grave – una rata! – dice.

El César quiere matar a la rata de un disparo, cosa exagerada ya que al fin se trata de un ratón dócil que se entrega sin luchar y al que atamos a un hilo y paseamos como cualquier mascota perruna. La gente por su puesta cree que estamos drogados, o que nuestros padres nos abandonaron o en el peor panorama escapamos de algún centro mental.

– Buscamos un gato – le dice a un turista el César, pero el tipo siendo de otro lugar en el que llaman gato al sexo femenino nos manda a los burdeles.

Hay sin embargo una chica que le gusta el ratón, lo acaricia y le hace jugar entre su busto, Charlie le pregunta el por qué no le tiene miedo y ella dice que más terror le infunden los hombres.

Le heredamos el ratón con la promesa de que lo cuide y ella en acción de pago nos muestra un tatuaje nuevo que se ha hecho muy cerca a su clítoris.

Otra mujer sale gritando desde una casa y adivinamos hay otro ratón, el César se lanza a su rescate pero se topa con que esta vez hay un incendio, pierde las pestañas y las patillas.

Para acabar el día nos confundimos entre los danzantes y bailamos una danza libre que nos lleve al éxtasis de acariciar los bolsillos y obtener sino unos billetes, si unas papeletas de vicio.

Un lugar llamado sueño

XervanteX

Un café humea allá adentro, no hay lugar para nosotros vagos del destino, el sol comienza su aparición, el día trae su propia melancolía, finaliza el mes y no hay pago aún. No hemos dormido en días, y esperamos qué más depara esta vida. Un tipo comienza a hablar de política, bostezamos. Los negocios comienzan a abrir y hay una multitud que va hacia sus trabajos, en un papel escribo algo y me paseo por los autos, obtengo unas monedas para comprar café – ¿Qué escribiste en el papel? – me dice Charlie arrebatándome el papel y lee en voz alta:

“Tu belleza es comprable a la de Helena de Troya la que inicio una guerra, yo por ti también la iniciaría hasta llegar a ti…”

Íbamos a buscar a César cuando nos intercepta – el aviador – con la noticia de que ha desaparecido todo rastro de nuestro amigo.

Charlie le indica el papel a una chica, ella sonríe y luego le entrega unas monedas ¡la poesía por fin funciona!

César se une a nosotros luego fascinado por una chica que ha llegado del sur, “es un bocadillo” dice, y como estamos que no podemos con el sueño alquilamos una habitación para los cinco, César hace el amor con su chica bocadillo, retozan, gimen, dicen groserías mientras nosotros regados por el suelo ni nos inmutamos, dicen que el sueño es más importante que el amor.

El límite es tu sexo

César

Yo diría que el amor es otro asunto lejano del sexo, o como el Poeta Charlie decía: “Del sexo el amor es el condimento”. Vaya usted a saber por qué tan callados los célibes clérigos.

Ciegos diría yo.

A una chica que besé ya hace años me la vine a encontrar mucho después, pues no nos dijimos nada solo nos volvimos a besar y nos supo igual que aquellos tiempos, fue un viaje en el tiempo, ella una niña y yo un aprovechado. Aunque ahora cada quien tenía su historia entre las piernas y no quisimos saber más.

Las pobres mujeres son esclavizadas por medio del sexo ¿ o es del amor?.

Pasan la vida boca abajo pidiendo delicadeza, pues maquillaje y decencia valen tanto ¿o no?.

Se viene a la vida por un agujero y a uno va a dar al morir, todo lo demás es ansiar demasiado: hacer la basura.

Envidio a eso poetas de verso largo (miembro no me costa), que si no es con el sexo encantan con su lengua, dicen por ejemplo “cada que me acuerdo me acuesto y te sueño y te hago sexo descuidando tu ciclo y tus óvulos inquietos…”A mi nada me sale, ni me rima, todo al final yace como un escupitajo sobre una pared que escurre y da asco.

 

 

Un monstruo muy parecido a mí

César

Uno crea cuando teme.

El pensamiento es la distracción, la vida nos viene pasando por encima, y hemos desperdiciado tantas oportunidades.

No me he visto al espejo hace mucho tiempo, mi barba parece la de un terrorista. Tengo ojeras, tengo un ojo negro y un corte en la ceja. Doy miedo. Mi cabeza está hinchada.

Hay gente mala pretendiendo tener dinero para convertirse en gente normal.

Tengo ese complejo tan crucial: no confiar en nadie.

Me he apartado para desistir. Para no verme al espejo, para no conocerme así, y luego cuando muera y ser juzgado decir simplemente – ese no soy yo –

De allí se debería pensar en dejar tanta estética, tanto maquillaje, tanta máscara. Lo original va más allá de tener cuerpo y dinero.

No hay derecho a desconocer al otro, uno viene siendo el espejo y los otros los monstruos por eso no hay libertad, por eso hay pobreza y desigualdad.

 

 

Aburrido tú y el mundo

César

Un pensamiento sexual me atormenta la vida: hay que pujar por todo.

Y a uno como solo le dieron mil litros de semen elemental y se acaba y se acaba la vida.

La última chica que tuve entre pierna y pierna vómito y casi se ahoga en su causa.

Acabo de cargar el arma y la siento fría, inconforme, como una mujer.

Espió el horizonte y todo está por hacerse: el amor, el dolor, el encanto, la magia.

Hubo que crear un código para que la vida sea santa.

Estos dientes me estorban, sin embargo cuando estoy con una chica me gusta morderle una nalga, ella suele mirar atrás y reír, daría lo que sea por saber qué piensa.

Y si me disparara en la punta del pene erecto ¿Qué pasaría? – Señor Doctor –

– ¿Es usted un imbécil? –

Y cuando hago el amor deslizo mi mano bajo la almohada consigo el arma y la reemplazo por el lugar que ocupaba mi pene hace un rato, ella siente el frío del acero y se sobresalta, más al descubrir mi acción, es una paradoja, tener un hueco sobre otro hueco, o mejor enfrentar una arma con una vagina, ambas matan, ambas son esperanza de vida o mejor de muerte. Razón el Tapita anda como loco enhebrando una historia que se llamará “las damas y las armas”¡pobre tipo! esta perdido sin lo uno y sin lo otro, embrujado él y toda su descendencia. El olor a sexo se evaporará la próxima vez que disparé esa arma, y el muerto quizá vuelva a resucitar porque allí, en el disparo están mis células y las de ella dispuestas ha traer más problemas al mundo.