¿A cómo?

Recuerdo la manía del amigo de ver a una chica suculenta y atenerse a lo que pase al lanzar el piropo incendiario:

¿Uuuuuuaaaaauuu mamí a cómo?

¿Sería que tal costumbre le quedo de tanto andar cotizando Prepagos y chicas de fácil vida y dudosa reputación?

Naaá. Lo cierto es que a mí se me viene pegando tal piropo y cuando pasa la fémina esculpida de formas y con más carne descubierta digo el osado rezo:

¿Uuuuuy a cómo?

Y la chica como que sin detenerse se pone a pensar muy bien el comentario y se atiene a la vergüenza que le da, pero se hace lo boba con lo buena que esta para hacer lo que uno en la cabeza ya a hecho hace bastante tiempo.

Pero por si la chica indispuesta reacciona alguna vez y dice con sorna “a cómo qué…” y uno en su mente se enrosca haciendo una pose sexual, y la dama atosiga y le sienta la mano quizá deban ustedes saber que la noticia saldrá en aquellos diarios amarillístas con el titular “Le salió caro el piropo $$$$”

 

 

El conocimiento simultáneo

Hay gente que suele pensar.

Sobre todo al ver la televisión y aún viendo las noticias no se deja engomar de la sarcástica presencia de una mujer presentadora hermosa con buena vestimenta y que cobra millones por decir lo que le dicen sus patrones que diga, la gente ya no traga entero, ya entra a discutir que lo que dicen allí es mera especulación, es mentira o es una verdad a medias. Qué bonito! es saber que hay gente que abre los ojos antes que la boca. Y hay gente inteligente que si bien no es calificada con un diez en las pruebas, si es consciente de que quien califica es un humano que se puede también equivocar. Si pudiésemos heredar el conocimiento de generación en generación esto sería un cielo o un infierno, cualquiera de las dos.

Humedad transgredida

Siempre al salir de la ducha hay que ver que el piso quede seco.

Mamá dice que no moje el piso del baño y de la casa.

Para calmarla le digo que la próxima vez me bañaré descalzo.

Ella dice que así se me pegarán hongos.

En el fondo prefiero a los hongos ¡son tan callados!

Voy a comprar un tapete que tiene triclosán y dejo las chanclas afuera para no mojar más el piso.

 

 

Si fuésemos hijos de los orgasmos

Soñé con un mundo justo, en donde fuésemos aceptados no discriminados por nuestro pensar y sentir, tampoco por la raza ni el estrato económico, venimos al mundo sin desearlo y sin ser invitados. Y cuando llegamos nos enteramos de que fue el azar quien eligió nuestra existencia porque no fuimos programados para venir hasta aquí. Pero y si por ventura si fuésemos hijos de dos orgasmos simultáneos creo seríamos como Dioses, o no sé.

Sobre Frutas y Formas

Decía el Charlie que o el humano es muy tonto o muy ciego y es que no ha visto el paraíso que le rodea, “por ejemplo” decía las frutas y verduras tienen la forma del órgano para el que sirven  (en caso de padecimiento o enfermedad) así las uvas son buenas para las gónadas, la papaya para el útero en la mujer, la manzana para el colón y la pera para la próstata. Siendo así el Charlie decía que comía bastante banano.

Planetas Nuevos

Allá sobre la marcha creo estamos sacando experiencia de ese universo: hay algo nuevo allá afuera.

Podría ser que al morirnos solo cambiamos de vestido o de planeta.

O como Aldous Huxley decía …”y Si este fuese el infierno de otro planeta…”

Entonces hay que ganarnos el cielo ¿Pero cómo?…

En la diatriba del bien y el mal a ciencia cierta no se sabe.

Esta historia me la contó un sabio de otra esfera:

“Iba yo un día para donde una novia que era madre soltera, pensé de buena manera caerle bien a su hijo y entonces le compré una pelota de plástico, sin embargo en la ruta hacia su casa una señora con un niño me pide le regale la pelota de plástico para su hijo… haciendo yo acto de misericordia y apelando a mi generosidad le cedo la pelota de plástico al niño… sucede que ese niño feliz juega mientras yo me alejo con el alma en paz por haber hecho una buena acción, pero no termino de tomar la esquina cuando el freno apresurado de un auto se deja oír y de repente un grito anuncia una tragedia que no soy capaz de contar y usted quizá pueda imaginar…”

Creo que habrá que explorar otros mundos para decidir si es este el mejor sitio para vivir o morir o no sé.

¿Qué piensa usted?

¿Con quién nos medimos?

Por S

Tres, dos, uno.. así comienza el perihelio de las noticias más amargas de este país… basta decir que aquí se negocia por todo tipo de mercancía, y es insólito que por todo haya que pagar. Nos falta esa originalidad y sentido de pertenencia, es como si fuésemos a medirnos la ropa ajena, y es cierto que si tal ropa viene del norte ni nos queda porque allá son de talla “big”. Deseamos a toda costa ser más originales, vencer la adversidad, denotar casta o clase, poder hablar inglés (u otro idioma), traicionarnos menos nosotros mismos; pero la secular herencia nos lo impide, la resignación viene entonces y nos aplaca. Casi que nos pasamos la vida criticando a nuestro prójimo por sus pecados y no contemplamos la posibilidad de una auto critica hacia nosotros mismos. Es fascinante inflar el ego de posesión y de exhibir lo divertidos que somos, pero nada, supone en nosotros ese sentido de seguridad, obviamos el verdadero concepto que tenemos de la realidad, sabemos lo que es justo pero nos desviamos del camino solo porque otros lo hacen.