Tu parte insegura

César Vélez

No tengo para el pasaje, te contemplo por lo pronto.

Me ocurre solo con un tipo de mujer que se hace querer demasiado: culpa.

– Pero eres muy linda para estar sola en esta calle, vendiendo lo que Dios te dio –

Y ella sorda acechaba la esquina por si alguien venia, luego me pregunto tácitamente:

– ¿Quieres o no?-

No fui sordo, la chica prometía, era una pepa de oro que se encuentra uno pateando todas las piedras.

A media noche después del sexo le pregunté:

– ¿Qué harás con tu vida? –

Y ella solemne contestó:

– Aspiro a casarme con un millonario y tener los hijos que me diga –

Fue difícil la despedida, miré atrás y quise memorizar todo de ella.

Y años después vengo a ver su rostro en una fotografía que exhibía un fotógrafo en el parque, le interrogué sobre ella y me torturo con que “parecía una virgen” le asomé muchos billetes para convencerlo de venderme la foto, pero se resistía, así que al final del día lo seguí y en un impulso le arrebaté el paquete de las fotos, corrí.

Para mi infortunio la foto de ella no estaba ya allí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s