Un tango y una fría

César Vélez

Que hermética es la mujer, hay que procurarse una buena llave para abrirle.

Toda la magia esta en poner cuidado, por ejemplo en el bus hay alguien que habla sobre un bar que ha quedado solo sin resguardo de Celador, pongo más cuidado y doy con la dirección, allí llego después, a merced esta todo, la rockola, la barra y la bebida por supuesto. a esa hora podría hablar por teléfono e invitar a mil amigos, pero recuerdo que unos están demasiado lejos, también podría beber cerveza o cualquier botella de licor fino, pero no, odio ese orden, esas puertas, esa sociedad, se me viene a la mente más de un nombre de una chica para emboscarla a traición… renuncio también a esa idea, quiebro los tacos de billar, y las bolas las estrelló en la pared, suena un tango de Gardel “Cuesta Abajo” y bebo mucha agua fría, y me embriago de la noche, los dueños del lugar estarán en un picnic o más allá Pobres!

Hago mil llamadas y cuando me piden la dirección cuelgo, no sé nada.

Vendería ese lugar y del producido lo daría a los pobres.

Cuento los minutos y luego renuncio a todo, es la forma más simple de ser feliz.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s