Un hijo para mañana

Charlie

“Perder o ganar todo a la vuelta de la esquina, sin uno saber siquiera para dónde iba” Gonzalo Arango

Esto lo sabe poca gente, así que no lo comenten ¡vale!

Un día frente al hastío de la vida el César me recuerda que yo estudié teatro dramático y me pregunta que si podría hacer una actuación para engañar a alguien. Le insisto en el profesionalismo de la actuación y el deseo de no herir susceptibilidades ajenas. Sin embargo el César se trae entre manos un plan:  contratar a alguien para que se haga pasar por el padre verdadero de nuestro amigo Alexis. La proporción de la broma toma su curso cuando luego de convocar a unos actores, que en años unos estaban muy jóvenes y otros muy viejos, dimos con el preciso. – Eso es muy vil – dijo el tipo cuando supo de la idea, pero cuando vio el pago no dijo nada, y hasta acepto seguir un guión escrito y dirigido por nosotros… El día y la hora señalada paseábamos con Alexis, cuando nuestro actor hizo dos intentos por confrontar su escena y al último tuvimos que separarnos de Alexis y estar al tanto de alguna reacción efervescente. De Alexis sabíamos apenas si recordaba cómo era su padre, así que todo debía marchar… El tipo se aproxima a Alexis le llama a un lado y la reacción del convocado es al principio violenta, el actor se derrumba y pretende salir huyendo pero Alexis parece reconvenir y le ayuda a incorporarse… la escena ojalá pudiese ser filmada… y no estamos lo bastante próximos para escuchar el diálogo… diez minutos después nuestro amigo se nos une para darnos una noticia, su padre ha aparecido, luego nos dice que se atrevió su padre a reclamar de él por esa actitud rebelde pero el tuvo la respuesta correcta “me falto un padre para que me corrigiera”… Por respeto a la memoria de Alexis omitimos más detalles de esa vez… pero todo eso nos sirvió para pensar qué haríamos o bien qué diríamos nosotros si nuestros padres verdaderos se aparecieran no tanto para explicarnos por qué nos dejaron (en el caso de César era comprensible, sus dos progenitores habían sido asesinados) sino para reclamarnos el por qué nos comportábamos así. Para Alexis ese fue un momento que marco su vida y aunque nunca le revelamos que todo era una actuación simulada, creo él se liberó del mundo creyendo que su padre donde quiera que estuviera había aparecido ese día para decirle seguía por allí. Paz en la tumba de mi amigo Alexis Mendoza y que si está dentro de sus posibilidades nos perdone la broma.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s