¿Quién diablos firma un oficio con rojo?

Por César

Yo un proscrito sin ningún otro titulo me declaro un amante bandido. Un profanador de vaginas vírgenes y embarazador nato. No tengo la culpa, a mi se me creció el pene antes que la lengua (o más +), las perjudicadas fueron aquellas amantes que andaban ovulando los días de frío en que sus pezones apuntaban todavía al cielo. Era un imán de las bellezas. Bailaban al son de la salsa y yo no me movía mucho, solo me procuraba un buen traje. Un día me acosté con una beata que juro no desnudarse sino de la cintura para arriba, así el amor también es posible, supe luego que era una novicia y como tal tenía unos pechos divinos que procure arrimar lo máximo posible a mi corazón. Ese episodio lo recordé cuando me pillo el marido de una de ellas desnudo y me asomo la boca del revólver a mi tetilla, sentí un frío inmenso que mató primero mi alma antes que mi cuerpo, y por esa vez prometí jamás meterme al nido de una pareja casada, y el tipo me perdono porque me vio inocente y a la que vio como un demonio fue a su mujer. ¡Ay mujeres! ustedes acabaron con el paraíso, por una mujer se separaron los Beatles y miles de series de los 80’s se cancelaron cuando le metieron al elenco una hija de Eva. El Juez me ve y ve el papel y creo que piensa que fue una estupidez el dictamen de “inocente”, mi firma aparece con tinta roja y nadie sabe de dónde diablos saqué yo una pluma de tal color.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s