Ciudades y Cementerios

El Persa

Alexis iba del lado de la ventana del bus y de pronto en el horizonte apareció una rara construcción, de inmediato exclamó – nos podemos quedar allí – Sonreí ante su insinuación, luego le expliqué que allí quedaba un cementerio. Quién iba a saber que ocho meses después yo iba en la caravana acompañando a Alexis rumbo hacia su última morada: el cementerio donde siempre quiso quedarse.

 

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